Desérticas inmensidades, planicies y mesetas, bosques petrificados, parques nacionales desbordantes de especies naturales, lagos de rutilantes colores y ríos bellísimos, todo esto encerrado por las amplias costas del océano Atlántico y las altas cumbres de la Cordillera de los Andes, con sus desafiantes picos que reúnen permanentemente a escaladores de todo el mundo.
Un paraíso donde se encuentran lugares únicos como Península Valdés, riquísima reserva faunística, donde es posible avistar sus famosas ballenas; Lago Argentino y sus descomunales glaciares; Tierra del Fuego, la ciudad del fin del mundo, junto a la permanente presencia de innumerables estancias, ingrediente natural del panorama Patagónico.

